29 DE JUNHO DE 1902 – LISBOA: CAVALEIRO JOSÉ BENTO DE ARAÚJO FERIDO NA FESTA DO SEU AMIGO FERNANDO DE OLIVEIRA



Biblioteca Digital de Castilla y León (imagem restaurada com IA)

LISBOA

Corrida efectuada en Campo Pequeño el 29 de Junio.

(Beneficio de Fernando de Oliveira)

            Con un lleno en todas las localidades y asistencia de la flor y nata de la sociedad lisbonense, verificóse el día de San Pedro el beneficio del simpático y distinguido caballero Fernando de Oliveira.

            Muchos días antes de la corrida, ya no había siquiera un billete, y los pocos que los revendedores consiguieron alcanzar, eran disputados á precios elevadísimos.

            El entusiasmo que reinaba por esta fiestas era desusado, indescriptible, debido sin duda á las simpatías de que goza el brillante caballero y por la forma sin precedentes en que el notable artista ha toreado toda la temporada, que le valió, en justicia, el título de maestro en el toreo á caballo.

            Y prescindiendo de más largo preámbulo, porque nos hace falta el espacio, vamos á la corrida.

            EL GANADO.— Se lidiaron diez toros del Sr. Porfirio Neves da Silva, que, á decir verdad, no acreditaron mucho la ganadería.

            La mayor parte fueron mansos y estaban mal presentados y, sobre todo, eran bastante desiguales.

            Así se componía la corrida que nos dió el poco escrupuloso ganadero de Salvaterra, que ciertamiente tiene en más aprecio el dinero que cobra que su nombre como criador de reses bravas.

            LOS CABALLEROS.— José Bento (de Araujo) tuvo una tarde muy afortunada, y con su toreo valiente y alegre en esta corrida, nos hizo recordar sus antiguas y áureas épocas en la plaza vieja de Lisboa, donde realizó una larga campaña. (NOTA: O jornalista refere-se à antiga praça do Campo de Sant’Anna, que fucionou entre 1831 e 1888). lidió con arte y valentía al primero, colocando rejones muy buenos, y con Fernando (de Oliveira) en el noveno, estuvo igualmente bien. Al terminar la lidia de este toro, con una de las cortas, fué cogido de encuentro en tablas frente al 1, sufriendo una contusión articular en la pierna izquierda, por lo que tuvo que retirarse á la enfermería; por fortuna , la cogida no revista la gravedad que se creyó al principio, pues la curación no se prolongará más de ocho días. José Bento (de Araujo) fué muy aplaudido toda la tarde.

SOL Y SOMBRA, Madrid
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            Fernando de Oliveira, una vez más logró poner en evidencia su indiscutible mérito, por la manera inteligente y sin igual con que toreó al quinto, un animal casi mando y tardo, pero al que el insigne artista obligó á acudir cuantas veces quiso, á cota de un trabajo ímprobe y gran valor. En el noveno, con José Bento (de Araujo), ejecutó también una faena de mucho mérito. Fernando (de Oliveira) fué delirantemente ovacionado. Joaquín Alves sólo regular en el quinto, y esto únicamente por la poca voluntad que de torear viene demostrando. ¡Si este muchacho tuviese sangre como conocimientos taurinos!...

            Simôes Serra se las entendió con un solemnísimo buey, el más manso de la corrida, y de ahi el motivo de no poder hacer nada. Sin embargo, se vió su buena voluntad y el público así lo comprendió, tocándole palmas en algunas ocasiones.

            EL ESPADA.— Antonio Fuentes hizo un trabajo muy variado con la muleta, en el que remató algunos pases de mérito, ciñéndose y parando mucho, aunque los toros que le tocaron no siempre se prestaban á «dibujos».

            Con las banderillas fué el Fuentes de siempre, inimitable, arrebatando á la multitud en el cuarto, que cumplió merced á la inteligencia del notable artista, quien puso pares de extraordinario valor en su suerte favorita.

            ¡Qué manera de citar! ¡Qué elegancia en el remate de las suertes! ¡Qué forma de preparar!

            Que aprendan ahí nuestros artistas, los que tengan deseos de progresar. Mas para eso fuera necesario también que el público les permitiese preparar convenientemente las reses. como hace ahora y como hace siempre Fuentes, no importando el tiempo que emplea. ¡Pero si el público muchas veces obliga á un artista á ir á los toros sin estar éstos en las debidas condiciones, sólo porque tarde un poco más en preparar...!

            Auxiliando en la brega, tanto á los caballeros como á los peones, trabajó mucho y bien.

            Em suma, Antonio Fuentes, por segunda vez en esta temporada, causó un delirio, siendo aplaudido con frenesí.

            Acompañando á Fuentes vino el matador de novillos Vaquerito, que no estaba anunciado en el cartel, el cual trasteó de muleta al sexto sin lucimiento, aunque bien ayudado por el maestro.

            LOS BANDERILLEROS.— En este tercio, muy poco bueno hay que anotar.

            Un par al cuarteo de Cadete en el segundo, y otro de Torres Branco en el mismo toro; dos pares de Manuel dos Santos en el séptimo, que ejecutó bien el quiebro de rodillas en el octavo, y un par al sesgo de Tomás da Roche en el séptimo.

            ¡Y nada más!

            Si los toros no cumpleron bien, tampoco los banderilleros hicieron muchas proezas que digamos.

            De los de la cuadrilla de Fuentes, Cuco en la brega y en un par al octavo, y Valencia y Malagueño en un par cada uno al décimo.

            Fernando de Oliveira recibió muchos y valiosos regalos.

            Asistió á la corrida S. M. el Rey, que condecoró al notable rejoneador con el grado de Caballero de Cristo.

CARLOS ABREU.

(INST. DE FERNANDO VIEGAS)

In SOMBRA Y SOL, Madrid – 4 de Setembro de 1902